Niño en clase con pizarra borrosa iluminada por un halo de claridad.

Miopía Magna Infantil: Estrategias de Detección Temprana y Control para Proteger la Visión Futura

Introducción


La miopía magna es una condición visual grave que comienza en etapas tempranas del desarrollo y puede
tener consecuencias profundas a lo largo de la vida si no se diagnostica ni se controla adecuadamente. No se
trata solo de graduaciones elevadas, sino de los cambios estructurales que ocurren en el ojo, los riesgos
asociados a dichos cambios y la necesidad de actuar de forma precoz para preservar la salud visual.
En este artículo se aborda en detalle qué significa la miopía magna, por qué es crucial la detección temprana,
cómo realizar un diagnóstico riguroso, cuáles son los factores que influyen en su progresión y qué
estrategias actuales existen para frenarla, minimizar los daños estructurales y proteger la visión futura.


Qué significa miopía magna


La miopía es un defecto de refracción en el que los objetos lejanos se perciben borrosos porque los rayos de
luz convergen antes de llegar a la retina. En el caso de la miopía magna, este defecto no solo implica un
número elevado de dioptrías, sino también un crecimiento excesivo del globo ocular, especialmente del eje
axial, lo que provoca tensiones y alteraciones en tejidos como la retina, la coroides y la esclera.
Algunos rasgos típicos de la miopía magna:
• Graduaciones altas, habitualmente superiores a −6.00 dioptrías.
• Alargamiento significativo del eje axial ocular.
• Riesgo elevado de complicaciones estructurales: desprendimiento de retina, hemorragias,
adelgazamiento retinal, degeneración macular, glaucoma, entre otras.
• Cuanto más precoz es el inicio, mayor es la probabilidad de progresión rápida y de alteraciones
estructurales severas.

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Detectar la miopía magna lo antes posible aporta ventajas fundamentales:

Mayor margen de intervención: Durante las etapas de crecimiento ocular, los cambios estructurales
pueden acelerarse. Una detección temprana permite iniciar estrategias de control bajo la supervisión
de un oftalmólogo.

Mejor calidad de vida La visión borrosa, la fatiga visual, los dolores de cabeza y las dificultades
escolares o sociales afectan de forma directa al día a día. Una detección precoz y una corrección
adecuada mejoran el bienestar general.

Prevención del deterioro acumulativo Cada año de progresión sin control puede generar daños
difíciles de revertir. Intervenir desde fases tempranas puede modificar la evolución hacia grados
menos críticos.


Síntomas y señales de alerta


Algunas señales que pueden indicar progresión hacia miopía magna son:
• Dificultad para ver objetos lejanos con claridad.
• Tendencia a acercarse excesivamente a libros, pantallas o televisión.
• Entrecerrar los ojos para enfocar.
• Fatiga visual, irritación ocular o cefaleas frecuentes. • Cambios rápidos en la graduación óptica. •
Visión borrosa persistente pese al uso de corrección visual.


Métodos de diagnóstico


Un diagnóstico adecuado requiere exploraciones completas y seguimiento periódico:

Refracción bajo cicloplejia Permite medir la graduación real eliminando la acomodación.

Biometría ocular La medición de la longitud axial es clave para evaluar progresión y riesgo.

Exploración del fondo de ojo Esencial para detectar adelgazamientos, degeneraciones
periféricas, estafilomas o hemorragias.

Topografía o queratometría corneal Evalúa la curvatura corneal y posibles irregularidades.

Seguimiento periódico Revisiones cada 4–6 meses según criterio clínico.

Historia clínica y familiar Incluye antecedentes, edad de inicio, hábitos visuales y ritmo de
progresión.


Factores que aumentan el riesgo de progresión


• Antecedentes familiares de miopía alta. Cuando los progenitores tienen alta miopía o miopía magna, la
probabilidad de que el hijo parezca miopía o miopía magna es más elevada.

• Inicio precoz de la miopía. El ojo tiende a hacerse emétrope durante la etapa de la infancia. Si en edades
tempranas el ojo ya presenta signos de miopía, con el desarrollo la miopía tiende a aumentar de forma
progresiva y en algunos casos alcanzar valores de miopía magna.
• Los estudios actuales que el excesivo trabajo cercano y la falta de actividad al aire libre favorecen la
progresión de la miopía.
• Factores médicos como prematuridad o ciertas enfermedades genéticas. Algunas enfermedades genéticas
(de baja prevalencia) o partos prematuros están asociados a una mayor frecuencia de miopía en edades muy
tempranas.

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Estrategias de control de la progresión de la miopía.


Aunque no existe una cura, sí hay medidas que ayudan a frenar la progresión de la miopía en la
infancia. Se pueden dividir en dos grupos: las farmacológicas y las ópticas y son las siguientes:

La atropina en baja concentración es uno de los métodos mejor estudiados y con mayor evidencia de
eficacia para frenar la progresión de la miopía. Su uso debe ser siempre prescrito y supervisado por
un oftalmólogo, quien se encargará de ajustar el tratamiento y realizar el seguimiento adecuado.

Lentes con desenfoque periférico


Las lentes con desenfoque periférico son una corrección óptica diseñada para frenar la progresión de la
miopía.
Proporcionan una visión nítida en el centro y generan un desenfoque controlado en la periferia de la
retina.
Este efecto ayuda a reducir el alargamiento excesivo del ojo, principal causa del aumento de la miopía.
Pueden utilizarse en forma de gafas o lentes de contacto y deben ser siempre prescritas y supervisadas por
un profesional de la salud visual.

Ortoqueratología nocturna (Orto-K)


La ortoqueratología es una técnica óptica que utiliza lentes de contacto rígidas permeables al gas que se
colocan durante la noche mientras se duerme. Estas lentes remodelan de forma temporal la córnea,
permitiendo una visión nítida durante el día sin necesidad de gafas ni lentes de contacto.
Además de su efecto visual, la Orto-K ha demostrado ser eficaz para ralentizar la progresión de la miopía, ya
que genera un desenfoque periférico en la retina que ayuda a reducir el estímulo de alargamiento del eje axial
del ojo.
Su uso debe estar cuidadosamente indicado y controlado por un profesional de la salud visual.


Revisiones y seguimiento en la miopía magna


Es fundamental realizar revisiones periódicas bajo la supervisión conjunta de un oftalmólogo y un
optometrista. En estos controles se suelen llevar a cabo las siguientes evaluaciones:

• Valoración de la función visual, con especial atención al error refractivo.
• Dilatación pupilar para la exploración completa del fondo de ojo, prestando especial atención a la retina
periférica con el fin de detectar posibles desgarros que puedan evolucionar a un desprendimiento de retina.
• Control de la presión intraocular para la detección precoz de un posible glaucoma asociado a la miopía.
• Manejo y seguimiento específico de posibles lesiones maculares o periféricas.
Conclusión
La miopía magna representa un importante reto para la salud visual, especialmente cuando se inicia a
edades tempranas. Sin embargo, la evidencia actual demuestra que un diagnóstico precoz, un seguimiento
clínico riguroso y la aplicación de estrategias de control adecuadas permiten ralentizar su progresión y reducir
de forma significativa el riesgo de complicaciones estructurales.
La combinación de tratamientos ópticos y farmacológicos, junto con hábitos visuales saludables y un
adecuado tiempo al aire libre, constituye la base de un manejo eficaz. La implicación activa de las familias y
el trabajo coordinado entre oftalmólogos y optometristas resultan esenciales para el éxito del control.
Actuar de manera temprana no solo mejora la calidad visual en el presente, sino que es una inversión directa
en la preservación de la visión y la salud ocular a largo plazo.

Conclusión

La miopía magna infantil es una condición seria, pero no una sentencia irrevocable. Con diagnóstico temprano, seguimiento riguroso y un plan de tratamiento adecuado y personalizado, es posible modificar la trayectoria de la miopía, reducir los riesgos estructurales y preservar la visión futura del niño.

Si sospechas que tu hijo puede estar desarrollando grados altos de miopía, notas cambios rápidos en visión, dificultades escolares relacionadas con visión de lejos, o si hay antecedentes familiares, lo mejor es acudir cuanto antes a un profesional de salud visual para evaluación especializada. La visión futura se protege con acciones presentes; cada medida cuenta.

Si quieres más información sobre la salud visual infantil puedes visitar: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment 

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