El auge de la miopía - Parte 2

El trabajo cercano podría tener efectos sobre el desarrollo de la miopía, pero incidiría más la exposición del ojo a la luz intensa.

Si bien, en la primera parte de este artículo, vimos que el aumento de la incidencia de la miopía tiene un factor ambiental, y que éste se relaciona con un  aumento excesivo del  trabajo de cerca y de falta de actividad al aire libre, vemos que los estudios también apuntan  a la luz intensa como factor de gran importancia para el desarrollo de la miopía.

Gráfica con el incremento de la miopíaHay estudios que comparan la actividad al aire libre con la de los deportes en interior para ver la influencia de la actividad física. De nuevo parece que el factor diferenciador está en la luz. Incluso en niños que realizaban sus actividades, tanto de lejos como de cerca al aire libre, no se hacían miopes. Cierto es que estos estudios son pocos.

Esta idea se ve reforzada con los experimentos en animales. En laboratorio, se usan polluelos por su rápido crecimiento, se le colocaban lentes que alteraban la resolución y el contraste de las imágenes, induciéndoles una miopía. Por otra parte, se controlaba la intensidad de luz, comprobando que los que habían estado expuestos a una mayor intensidad de luz realentizaban el desarrollo de la miopía.

Pero lo que los científicos realmente necesitaban era encontrar un mecanismo: algo para explicar cómo la luz intensa podría prevenir la miopía. La principal hipótesis, es que la luz estimula la liberación de dopamina en la retina, y este neurotransmisor a su vez bloquea la elongación del ojo durante el desarrollo. La mejor evidencia para la hipótesis de la 'dopamina ligera' proviene de los pollitos. En 2010, Ashby y Schaeffel mostraron que la inyección de una droga inhibidora de la dopamina llamada espiperona en los ojos de los pollos podría eliminar el efecto protector de la luz intensa (1).

La dopamina retiniana se produce normalmente en un ciclo diurno - aumentando durante el día - y le indica al ojo que cambie de visión nocturna basada en la estimulación de los bastones a una visión diurna basada en la estimulación de  conos. La sospecha de los investigadores es que en entornos de baja iluminación el ciclo se interrumpe alterando el sistema de visión.

¿Qué cantidad de luz?

Ian Morgan, un investigador de miopía en la Universidad Nacional de Australia en Canberra, estima que los niños necesitan pasar alrededor de tres horas al día con niveles de luz de al menos 10.000 lux para estar protegidos contra la miopía. Esto equivale aproximadamente a estar bajo un árbol sombrío usando gafas de sol en un día soleado de verano. En un aula u oficina no suele haber más de 500 lux.

Se están realizando estudios en colegios para que los niños realicen actividad al aire libre. Un caso llamativo se encontró en una escuela en el sur de Taiwán, donde se les pidió a los maestros que en el descanso de los los niños no tuvieran la opción de permanecer en el interior, obligándoles a pasar los 80 minutos de descanso en el exterior. Después de un año, los médicos habían diagnosticado miopía en el 8% de los niños, en comparación con el 18% en una escuela cercana (2).

Morgan, animado por los resultados preliminares, quiere mejorar el estudio. "Tenemos indicios de que aumentar el tiempo en que los niños pasan en el exterior realmente funciona", dice. "Entonces la pregunta es ¿cómo hacemos que esto funcione en la práctica a un nivel que tenga un impacto significativo?". Reconoce que muchas escuelas no tienen la flexibilidad de agregar tiempo al aire libre. Así que el año pasado, en colaboración con Congdon, comenzó una prueba piloto con la idea de enseñar a los niños en un aula de vidrio para que entrara en una luz más natural. "Esta idea de aula de vidrio es bastante aplicable para toda la zona de China", dice Congdon.

Rose señala que el tiempo al aire libre adicional "tiene que ser obligatorio a través de las escuelas, porque conseguir que los padres voluntariamente hagan esto es extremadamente difícil". Saw y sus colegas aprendieron esto probando un programa de 9 meses para enseñar a los padres en Singapur sobre la importancia del tiempo al aire libre con el fin de prevenir la miopía. Se dieron pautas, se organizaron actividades de fin de semana al aire libre para las familias e incluso se ofrecieron premios en efectivo por la cooperación. Pero al final del ensayo, el tiempo que pasó al aire libre no fue estadísticamente diferente del de un grupo de control sin esa campaña (3).

Otras líneas de investigación 

Otras estudios para el control de la miopía son los que llevan a cabo Sankaridurg. y sus colegas. Han desarrollado lentes especiales que pueden alterar el crecimiento de los ojos al enfocar la luz de las imágenes distantes a través de todo el campo de visión, en lugar de sólo en el centro, como lo hacen las lentes estándar. Otros grupos de investigación han demostrado que las gotas oculares nocturnas con un neurotransmisor bloqueador llamado atropina también pueden ayudar a controlar la progresión de la miopía (4), aunque por el momento no hay nada claro. "Queremos adoptar un enfoque holístico" para combatir la miopía, dice Sankaridurg.

Ninguna de estas opciones tiene el atractivo de enviar a los niños a jugar, lo que tiene muchos otros beneficios además de los de los ojos. "Probablemente también aumenta la actividad física, lo que disminuye la probabilidad de obesidad y mejora el estado de ánimo", dice Rose. "Sólo puedo verlo como una victoria - y es gratis".

Hace más de un siglo, Henry Edward Juler, un renombrado cirujano británico de ojos, ofreció consejos similares. En 1904, escribió en A Handbook of Ophthalmic Science and Practice que cuando "la miopía se había vuelto estacionaria, se debería prescribir un cambio de aire -un viaje marítimo si es posible-". Como Wildsoet señala: "Hemos tardado cien años en volver a lo que la gente pensaba intuitivamente que era el caso".

PUBLICADO EN: Nature International http://www.nature.com/news/the-myopia-boom-1.17120

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Referencias

  1. Ashby, R. S. & Schaeffel, F. Invest. Ophthalmol. Vis. Sci. 5152475253 (2010).

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  2. Wu, P.-C.Tsai, C.-L.Wu, H.-L.Yang, Y.-H. & Kuo, H.-K. Ophthalmology 12010801085(2013).

    Show contextCon
  3. Ngo, C. S. et alOphthalmic Physiol. Opt. 34362368 (2014).

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  4. Chia, A. et alOphthalmology 119347354 (2012).

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