El precio de la discapacidad

Las falsas esperanzas pueden ser un precio demasiado alto a pagar por superar una discapacidad.

 Descubrimos a través de Twitter a una empresa que ofrece algo que parece increíble: unas gafas que consiguen que las personas con baja visión vuelvan a ver.

Como es lógico investigamos el asunto y buscamos en su página web. Lo primero que encomtramos son videos de personas que las usan o al menos las han probado.

Colectivos Discapacidad

 

El primero de ellos, un adolescente. Es un programa de televisión.

El chico está junto a sus padres y una persona le hace entrega de las gafas, está nervioso, las prueba y explica que ve al público y a sus padres. Y para celebrarlo, el programa le regala una estancia en un parque temático.

Nos extraña que algo tan fantástico sea desconocido. Hay más testimonios pero ninguno explica cómo funcionan esas gafas. Es un diseño parecido a las gafas de Google y no vemos que se enganchen al cerebro o trasmitan ondas.

Tras rebuscar por la página encontramos cómo funcionan. Llevan una cámara en la parte delantera, en la unión entre ambos cristales y en el interior una pantalla donde puedes aumentar o disminuir el zoom. Y así se puede “leer” carteles, ver la cara de las personas o cosas por el estilo que explican los testimonios de los videos.

Seguimos investigando, no sea que alguien haya desarrollado algo al otro lado del planeta y no sepamos que la tecnología ya nos soluciona el problema de baja visión. Y qué descubrimos, pues que estas famosas gafas cuestan 15.000$ ¡¡¡¡ No, no se nos ha escapado ningún cero, así como lo leen. Y el negocio no es la venta de las gafas únicamente, sino que como hay muchísima gente que no puede gastarse ese dineral y pobrecitos míos, no ven, vamos a hacer un crowdfunding a ver cuántas almas generosas se solidarizan y aportan un dinerillo para una buena causa.

No nos molesta el precio de las gafas, eso casi es lo de menos. Lo incorrecto es que a través de sus anuncios creen falsas esperanzas ya que lo único que consiguen con su invento es “aumentar” el tamaño a través de un artilugio. Vamos que los que tenemos baja visión ya usamos lupas, cámaras y otras ayudas que nos facilitan la vida.

Lo que llega al grado de delito es utilizar, como las mafias, a personas con problemas físicos o sensoriales para obtener dinero. Como lo leen, vestido de I+D y alta tecnología, el negocio está en jugar con la conciencia de las personas. ¡Pobrecitos¡ tan desvalidos y sin dinero, Dale una limosnita…

Moraleja: infórmate bien antes de gastarte tus ahorros en productos milagrosos. Las asociaciones de pacientes vigilan estos casos, se informan y te pueden aconsejar.

Pilar Gascón

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